
En una sorpresiva medida económica, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel global del 10% sobre todas las importaciones que recibe el país. A esta medida se suman gravámenes adicionales a países específicos, algunos de los cuales incluyen a China, Israel, Japón, y, sorprendentemente, Colombia.
El mandatario explicó que esta política responde a la necesidad de corregir lo que él considera prácticas comerciales desleales por parte de otras naciones, quienes, según Trump, imponen barreras fiscales y arancelarias a los productos estadounidenses, incluyendo el IVA europeo. A partir del 5 de abril, las importaciones estarán sujetas a un arancel del 10%, mientras que a partir del 9 de abril se activarán tarifas adicionales según el país. Entre las naciones que enfrentarán aumentos notables se encuentran China (34%), Israel (17%), Japón (24%) y la India (26%).
Trump dejó claro que estos aranceles son una medida recíproca, basándose en las tarifas que Estados Unidos paga por sus exportaciones. En sus declaraciones, el presidente sostuvo que la política comercial de su país ha sido históricamente desventajosa y que el objetivo de estas medidas es proteger los intereses económicos de EE.UU. y mejorar las condiciones para las empresas estadounidenses. “Si quieren que su tasa arancelaria sea cero, entonces construyan su producto aquí en Estados Unidos”, declaró Trump en una rueda de prensa.
En cuanto a las tarifas específicas, Trump destacó las diferencias entre los aranceles aplicados por otros países y las nuevas tarifas estadounidenses. Según el presidente, China cobra a EE. UU. un arancel promedio del 67%, mientras que el nuevo gravamen estadounidense será del 34%. La Unión Europea, conocida por su rígida política comercial, cobra un arancel promedio del 39%, mientras que Estados Unidos aplicará un 20%.
El presidente también criticó la actitud de las naciones hacia el comercio internacional, sugiriendo que los acuerdos previos han favorecido injustamente a otras economías, en detrimento de la industria estadounidense. “Son unos negociadores muy duros”, señaló Trump al referirse a la Unión Europea, reafirmando que la política actual busca equilibrar las relaciones comerciales.
El evento, titulado “Make America Wealthy Again” (“Hacer a EE. UU. rico de nuevo”), se celebró en la Rosaleda de la Casa Blanca y fue una de las muchas intervenciones de Trump en un esfuerzo por consolidar su agenda de “America First” (EE. UU. Primero). Este movimiento hacia la imposición de aranceles globales podría redefinir las relaciones comerciales internacionales y alterar el equilibrio de poder económico mundial.
Con las nuevas tarifas en marcha, se espera que algunos países, incluidos aquellos de América Latina como Colombia, enfrenten desafíos económicos adicionales, mientras que Estados Unidos se posiciona para tomar medidas más agresivas en su política comercial exterior.
