CAR Autorizó Medida que Podría Levantar el Racionamiento de Agua en Bogotá de Manera Inmediata

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha autorizado una medida clave para aliviar la crisis hídrica que afecta a Bogotá. Esta decisión permitirá aumentar la captación de agua del río Bogotá, lo que podría permitir a la capital colombiana levantar el racionamiento de agua de manera casi inmediata. La medida es un paso importante para garantizar el abastecimiento de agua en la región durante las temporadas de lluvias y mitigar los efectos del cambio climático en el ciclo hídrico de la región.

La nueva medida autoriza un incremento de 1.5 metros cúbicos por segundo en la captación del agua del río Bogotá, especialmente durante los meses con mayores precipitaciones, como marzo, abril, mayo, octubre y noviembre. Según la CAR, este volumen adicional aliviará la presión sobre el sistema hídrico de la región y permitirá un mejor abastecimiento de agua para Bogotá, especialmente para la ciudad y sus alrededores, que han enfrentado desafíos importantes en los últimos años.

Alfred Ballesteros, director de la CAR, destacó que este incremento podría tener un impacto casi inmediato en la recuperación del sistema hídrico de la región y, por lo tanto, permitirle al Distrito Capital levantar el racionamiento de agua. “Este volumen significativo de 1.5 metros cúbicos por segundo aliviará la presión sobre el sistema Chingaza, el cual ya muestra signos de recuperación”, afirmó Ballesteros en entrevista con El Tiempo.

Aunque la medida busca aliviar la crisis inmediata, está sujeta a un conjunto de compromisos ambientales para garantizar la sostenibilidad hídrica a largo plazo. El acueducto de Bogotá deberá restaurar 166.7 hectáreas en la cuenca alta del río Bogotá, una iniciativa crucial para asegurar la regeneración de las fuentes hídricas y la calidad del agua en la región.

Ballesteros subrayó la importancia de este proceso de restauración, el cual es fundamental para mejorar la oferta de agua y asegurar que el recurso sea sostenible en el futuro. Esta intervención no solo responde a la crisis actual, sino también a los desafíos derivados del cambio climático, que alteran los patrones de precipitación y amenazan la disponibilidad de agua.

La medida también está respaldada por la reciente ampliación de la capacidad de la planta de tratamiento de Tibitoc, lo que permitirá que el acueducto de Bogotá pueda captar y tratar el caudal adicional autorizado sin comprometer la calidad del agua. Esta planta está ahora en condiciones de procesar el agua del río Bogotá de acuerdo con los estándares de calidad necesarios para consumo humano.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha señalado que se esperan lluvias por encima del promedio histórico durante los meses de abril y mayo, lo que contribuirá a la recuperación de los embalses de agua. Según las proyecciones, al final de la temporada invernal, los niveles de los embalses podrían alcanzar hasta un 60%, un avance importante, aunque todavía por debajo del nivel ideal del 80% necesario para garantizar la seguridad del abastecimiento de agua.

A pesar de las lluvias prometedoras, Ballesteros advirtió que la crisis hídrica en Bogotá aún depende de manera crítica de las condiciones climáticas y del comportamiento de los embalses. Por lo tanto, es fundamental mantener una gestión eficiente del recurso hídrico y fomentar hábitos responsables en el uso del agua.

El director de la CAR también destacó que la sostenibilidad a largo plazo requiere el desarrollo de sistemas alternativos de abastecimiento y un enfoque integral de la gestión del agua. La situación pone de manifiesto la necesidad de continuar monitoreando la variabilidad de las precipitaciones y la creciente demanda de agua debido al aumento de la población y el impacto del cambio climático.

La autorización del aumento en la captación de agua del río Bogotá es una medida significativa que permitirá aliviar de manera casi inmediata la presión sobre el sistema hídrico de Bogotá y levantar el racionamiento de agua. Sin embargo, la implementación de esta medida debe ir acompañada de un compromiso continuo con la restauración de las cuencas y el uso eficiente del recurso hídrico. Solo a través de un esfuerzo colectivo y sostenible se podrá garantizar que Bogotá y sus alrededores cuenten con un abastecimiento de agua confiable y seguro a largo plazo, enfrentando con éxito los retos del cambio climático.